



Su función principal es proteger contra las energías negativas, el mal de ojo, las envidias y las malas intenciones. Cada uno de los 7 nudos representa un escudo energético, formando una barrera que ayuda a bloquear cualquier vibración densa o dañina que pueda afectar a quien la lleva. La pulsera sea roja, porque este color simboliza fuerza, vitalidad y protección espiritual.